El proyecto piloto eRoadArlanda se ha puesto en marcha en un tramo de 2 kilómetros de una carretera de Suecia y permite que los vehículos y camiones eléctricos puedan tomar la energía directamente de los railes colocados en la calzada. Este novedoso mecanismo recuerda mucho al juego del scalextric y consiste en un brazo móvil en la parte inferior del vehículo que se conecta a los railes instalados en la carretera para recargar la batería. Además, si el vehículo se está cargando y quiere adelantar el sistema se desconecta automáticamente.

El Ministerio de Transportes de Suecia ha anunciado que si el proyecto resulta un éxito el próximo paso será instalar el sistema en las carreteras que unen a Estocolmo con Gotemburgo y Malmö. En total, 1.365 kilómetros para potenciar el transporte sostenible. Esta idea acabaría con la necesidad de implantar estaciones de carga eléctrica y con la dependencia de los carburantes, pero el elevado coste de la tecnología -en torno a un millón de euros por cada kilómetro de carretera- y su mantenimiento podría suponer la inviabilidad del proyecto. Una idea que no contempla el consorcio de empresas responsable del proyecto formado por 20 compañías locales e internacionales que sostiene que el gasto de electrificar una carretera quedaría amortizado en solo tres años.

La primera prueba se ha llevado a cabo con un camión eléctrico de 18 toneladas y para garantizar la seguridad en este tipo de vía, sobre todo cuando en la calzada se acumula agua o nieve, los raíles no se encuentran en la superficie de la vía, sino a una profundidad de 5 centímetros.

No es la primera vez que Suecia pone en marcha iniciativas para fomentar el transporte eléctrico por carretera. En 2016 se inauguró en la ciudad de Gävle la primera carretera eléctrica del mundo. El camión recibe energía a través de un colector de energía pantógrafo instalado detrás de la cabina del camión que se conecta al tendido eléctrico del carril mientras el vehículo está en movimiento. Al igual que el sistema de railes eléctricos recientemente inaugurado, el pantógrafo se desconecta automáticamete cuando el camión adelanta o se sale del carril. Una vez desconectado el vehículo puede volver a circular con un motor de combustión o híbrido.

En NARVAL estamos comprometidos son la sostenibilidad y el respeto al medio ambiente por eso hemos acometido nuevas inversiones para renovar nuestra flota con nuevos vehículo híbridos para el transporte de distribución urbana. Esta tecnología nos permite hacer frente a tres retos importantes de la logística frigorífica: mantener las temperaturas de frío óptimas para conservar la calidad de los alimentos durante todo el trayecto, limitar el consumo de combustible y reducir la emisión de gases contaminantes.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies